Un episodio
relativamente importante para recordar, es lo acontecido aproximadamente entre
los años 1988 – 1990, llegaron a Cayaltí para su respectiva administración
ejecutivos del Banco Agrario, cosa que incomodó a nuestros paisanos
administradores sin oficio ni beneficio. Pero lo saltante, es que estos señores
del Banco Agrario pudieron revertir la pésima gestión realizada en Cayaltí, y
se comprobó que, si se hace una gestión con técnica, transparencia y moral, los
negocios avanzan y crecen, caso contrario, se estancan y quiebran; eso estaba
pasando en Cayaltí, a eso contribuyeron los cayaltillanos con sus acciones
nefastas “a la quiebra de la empresa”. Esto incomodó a los seudo
administradores cayaltillanos y empezaron a maquinar las estrategias para hacer
que se vayan los técnicos del Banco Agrario. Se recordará y sé que está en la
mente de todos los trabajadores, de los buenos y de los malos; que ya no había
espacio en el almacén de la fábrica para el azúcar, se empezó a guardar en el
Almacén de Materiales y otros lugares. Más de 150,000 bolsas de azúcar dejaron
los ejecutivos del Banco Agrario, cuando se despidieron hostigados a diario por
los “benditos” dirigentes sindicales y administrativos.
El azúcar no duró una
semana, rápidamente los lugares donde se almacenaba el azúcar quedaron vacíos, se
vendió totalmente con una voracidad jamás conocida en el alma humana, ¿Saben
ustedes cuánto es la comisión por venta de azúcar para el Gerente y Consejo de
Administración? Y luego gritan a todos los vientos ser creyentes de dios, y se
les ve caminando lentamente rumbo a la iglesia, quizá para reconciliar su alma
atormentada y buscar un espacio en el reino de los cielos; sin pensar que sus
acciones pasadas los llevan irremediablemente de la mano directo al infierno,
en el que hoy están viviendo y que seguirán allí después de muertos.
Estos son los
cayaltillanos que coludidos con un círculo corrupto de ingenieros que eran
contratados como Gerentes y que recorrieron todas las empresas azucareras del
país “saqueándolas”, agilizaron la quiebra de la Agroindustrial CAYALTÍ ,
estos gerentes de la mano de los Presidentes del Consejo de Administración, del
Consejo de Vigilancia y la
Asamblea de Delegados (máxima autoridad, con poder ejecutivo);
trajeron como consecuencia que las acciones de los socios se desvalorizaran, a
tal punto que los 10 nuevos soles que costaba cada “acción” hasta ese entonces,
perdiera su valor.
Hacemos un alto y
desde aquí, felicitamos a todos los cayaltillanos (Gerentes, Presidentes de los
diferentes Consejos y Obreros de todas las áreas) que de alguna u otra manera,
lucharon denodadamente contra la corrupción en las diferentes áreas de la
empresa, a tal punto que algunos fueron suspendidos, otros despedidos injustamente
sin reponérseles a sus centros de labores. Los Presidentes del Consejo de
Administración y del Directorio, como ellos lo decían, cuando los trabajadores
les reclamaban: “Aquí nosotros hacemos la ley” palabras que atemorizaba a los
obreros.
El 13 de marzo de
1996 el gobierno de Alberto Fujimori, expidió el Decreto Legislativo Nº 802 o
Ley de Saneamiento Económico Financiero de las Empresas Agrarias Azucareras
orientadas a restaurar la situación económica financiera mediante medidas de
carácter tributario, laboral y de organización empresarial.
El 4 de junio de 1996
se promulga el Decreto Supremo Nº 005-96-AG que reglamenta la aplicación del
Decreto Legislativo Nº 802, precisando los trámites que se deben cumplir para
acogerse al beneficio tributario. Reglamentó así mismo, el procedimiento de
consulta a los trabajadores para decidir si se continuaba como Cooperativa, o
aceptaban el cambio de modelo empresarial como Sociedad Anónima.
Realizado el referéndum en la Cooperativa , los
resultados fueron los siguientes:
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CONSULTA
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PORCENTAJE
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Cambio
de modelo a Sociedad Anónima
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90%
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Continuar
como Cooperativa
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10%
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TOTAL
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100%
|
Luego del cambio de
modelo administrativo, la azucarera Cayaltí pasó a llamarse Empresa
Agroindustrial Cayaltí S.A. el primer Directorio lo preside el señor Emilio
Gómez Malhaver y contratan al Ingº Leoncio Bautista Ortiz, como Gerente de
Cayaltí, se recuerda uno de los momentos más trágicos y bochornosos de la
historia azucarera, un grupo de trabajadores linchan al Gerente y este huye de
Cayaltí.
Recordemos que en
complicidad con el Presidente del Directorio retiran del Banco (InterBank) la
suma de 8’300,000 nuevos soles, para invertir en fábrica y campo, pero ese
dinero nunca ingresa a caja de la empresa. ¿A los bolsillos de quienes fue a parar
ese dinero? ¿Los trabajadores traicionaron a su Empresa por unas monedas que
les entregó Bautista? Donde están los que fueron a la casa de Bautista a rogarle
les diera unas cuantas monedas para callar una verdad que debió ser gritada al
Poder Judicial, esos fueron nuestros defensores, nuestros lideres laborales,
los que amparados en la oscuridad estiraron las manos al más grande ladrón que
pasó por Cayaltí y se coludió con otros de aquí, para hacer fechorías.
Algunos viejos
trabajadores mencionan y dicen recordarlo muy bien que el señor Gómez Malhaver
también ha retirado del Banco la insignificante suma de S/. 3’500,000 nuevos
soles, no sabemos los destinos que han tenido estas grandes sumas. Pero la
frágil memoria del pueblo pronto lo olvida.
Años más tarde, este
señor Leoncio Bautista Ortiz, entabla juicio a la Empresa Cayaltí por deudas de
servicios prestados, aproximadamente 400,000 nuevos soles, gana el juicio y
llega a Cayaltí el documento para que se haga efectivo el pago. ¿Y los
8’300,000 ns?
En esta gestión los
vivos se aprovecharon de Cayaltí, que tenía seguramente unos abogados de
mantequilla, el azúcar de exportación que se encontraba lista para embarcarse
hacia el extranjero, fue retirada por Woyke y según él para amortizar parte de
la deuda que Cayaltí le debía, por documentos fraudulentos y cifras infladas e
inventadas; luego invade tierras en los campos de La
Otra Banda “so pretexto” de las deudas que
tiene con Cayaltí, esto con el buen propósito de nuestros Consejos de
Administración, Directorios y Asamblea de Delegados; ¿Y dónde estuvieron los
señores del Consejo de Vigilancia? ¿Y los señores del Sindicato, es que acaso
pensaron que nadie se enteraría de esta jugarreta?
Luego ingresa como
Presidente del directorio Agustín Chugden, y es entonces que Leoncio Bautista
se encarga de traer a Segundo García Vásquez desde la capital, y en contubernio
con éste dan golpe de directorio a Agustín Chugden, a quien golpearon
salvajemente, dejándolo al borde de la muerte e instalándose luego como Presidente
Segundo García, (se precisa que cada grupo, ingresaba a la fuerza contratando a
matones y gente de mal vivir).
En el periodo de
Agustín Chugden que fue por poco tiempo, ya que le arrebataron el cargo; pero
siguió ejerciendo la
Presidencia desde el local sindical, Segundo García no fue
reconocido pero igual ejerció la presidencia desde la Casa Cooperativa ; en este
periodo ambos vendían lo que la empresa producía, sin rendir cuentas a los
trabajadores. Recordemos que Agustín Chugden realizaba la venta de caballos
finos de paso pura sangre, campeones nacionales; una de las ventas fue la de
una yegua, por la que cobró $ 8,000 dólares, en otra oportunidad un hermoso
potro que estaba a punto de ser vendido,
cae del carro y se quiebra la columna, dejándolo inutilizado. En conclusión
este corto gobierno fue desastroso, el dinero que se obtenía de las ventas era
repartido entre un pequeño grupúsculo; se le ha seguido juicio y ha sido
condenado como cualquier delincuente; en la actualidad es buscado a nivel nacional.
Siendo objetivos,
podemos decir y exigimos, que así como se le siguió juicio y se condenó a
Agustín Chugden, se les demande a todos los que amparándose en el poder que les
da el cargo de Gerente o Presidente del Consejo o Directorio, han retirado grandes sumas de dinero de la
caja de la Empresa
o de los Bancos, que la venta de la yegua, en comparación a las grandes sumas
de dinero retiradas, es insignificante.
Un dato para recordar
es: cerca de la Navidad
el Presidente del Directorio Segundo García ofreció una sorpresa a los
trabajadores, y vaya que fue una gran sorpresa que nunca olvidaran, ya estaba
gestionado el dinero para navidad y año nuevo 370,000 nuevos soles, ¿se
gestionó también el robo de este dinero?, los asaltantes según ellos fueron tan
silenciosos y amables que nadie salió herido, el chofer del carro asaltado fue
sorprendido, pero gracias a dios no lastimaron al señor Víctor Azañero
“robahuevos”. ¿Cuántos estuvieron comprometidos en este robo?
Esta modalidad de
robo se repitió infinidad de veces, ninguno de los asaltados fue lastimado,
queda en la memoria de los accionistas y del pueblo cayaltillano, dudar o
aceptar lo que estas personas asaltadas mencionaron.
En el periodo de
Ismael Colchado como Presidente del directorio, también se suscitó una perdida
de más de 100 tubos especiales de acero inoxidable, con un costo de 25 dólares cada
tubo, nadie vio absolutamente nada, pero los tubos se esfumaron como por arte
de magia; así como este robo hay mucho más que se dieron en las diferentes
áreas de la empresa, y en los diferentes periodos de la época Cooperativa,
parece como si se hubiera estado en una competencia por el mejor robo, se creía
que pronto la empresa desaparecería y había que darle una “ayudadita” para que
eso pasara.
Algo similar pasaba
en los campos de la empresa que no se sembraban, los ingenieros eran quienes
buscaban a particulares para que invadieran y sembraran los terrenos y luego se
repartían las ganancias.
Los últimos patrones
de Cayaltí los Castro y los Malque, los amos y señores, ellos hacían ingresar y
despedían a quien se le antojara, en este periodo se cobraba hasta 5,000 nuevos
soles a personas que nunca trabajaron en Cayaltí, para colocarlos en las
planillas de la empresa y pronto se les veía cobrando sueldos de jubilados,
ellos cobraban por minutas fraudulentas hasta 500 nuevos soles, es así como la Municipalidad del
distrito pierde una casa habitación, destinada para la Demuna y que fue invadida
por un trabajador.
Es difícil para un
trabajador, con un sueldo mínimo que no alcanza para vivir, hacer empresa de la
noche a la mañana, hay que dar una mirada a quienes estuvieron al frente de la
empresa y observar como están hoy, casi todos tienen una gran casa, con ciertos
lujos, sus pequeños negocios que les permite vivir holgadamente, otros con
hijos en la universidad, los más vivos fugaron de Cayaltí pero sabemos que
viven en grandes casas en Lima y Trujillo; la frágil memoria nuestra ya los
olvidó y los últimos aún no se deciden a sacar el dinero producto de acciones
fraudulentas dentro de la empresa. Lo trágico para estas personas es que sus
malas acciones no les corroe el alma, en su razón errada creen haber hecho bien
a la empresa y se coluden con el partido aprista para enjuiciar a la Empresa y exigen que se
les pague S/ 25,000 nuevos soles a cada uno, sin haber trabajado y se les
devuelva su antiguo puesto de trabajo.
Los últimos años de
la empresa, se puede sintetizar en “róbese lo que se pueda”, con la anuencia de
los “dueños de la empresa”, que silenciosos manejaban los puestos claves con
gente de su parentela política. El Camal, el Almacén de Materiales, la compra
de repuestos para vehículos y fábrica, vienen a nuestra memoria y hay momentos
en que es preciso no recordar para no amargarse el hígado.
No había nada que
hacer en los campos de cultivo y en las instalaciones de la Casa Cooperativa , pero todos
asistían a su centro de labores y en planillas figuraban hasta con horas
extras, acumulando deudas con el sector Salud, SNP, Sunat, entre otros; que ha perjudicado
enormemente a la empresa Cayaltí, resultado un saldo negativo de $ 50’000,000
millones de dólares. ¿Y todavía se sienten ofendidos?
Échele una mirada
retrospectiva, para que se de cuenta de que partido político fueron los que
administraron Cayaltí y entenderemos seguramente cuáles han sido sus “malsanas”
intenciones y luego usted como un gran “homo sapiens” vierta sus propias
conclusiones, no es nuestra intención sojuzgar a nadie, solo el afán histórico
de ver como fue tratada o mejor dicho “maltratada” nuestra empresa, lo que nos
lleva a realizar este trabajo.
Pedimos disculpas si
hemos obviado u olvidado algo, los datos son versiones orales de los jubilados
y obreros, de los comunicados de las diferentes épocas y de libros publicados.
En la actualidad con
la presencia de COFIDE y del Presidente Regional Yehude Simon, la empresa ha
podido revertir los problemas de orden económico-financiero y social habiéndose
mejorado la situación de crisis expresada en alto desempleo, manipulación
permanente de dirigentes, conflicto de interés entre empresa agroindustrial y
gobierno local y ausencia de acuerdos y consensos.
La historia de
Cayaltí, es en síntesis, la historia de su mayor activo empresarial; sea como
hacienda, cooperativa o sociedad anónima, lo que se haga o se deje de hacer en
su estabilidad y desarrollo, afectará sensiblemente las posibilidades del
desarrollo integral y sostenible, del Distrito de Cayaltí. (Hoy no se
piensa como ayer, sabemos que el desarrollo nos incluye a todos, pero no
dependemos de la Empresa Agroindustrial Cayaltí)
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