martes, 27 de marzo de 2012

ASI FUE ADMINISTRADA LA EMPRESA CAYALTI


Un episodio relativamente importante para recordar, es lo acontecido aproximadamente entre los años 1988 – 1990, llegaron a Cayaltí para su respectiva administración ejecutivos del Banco Agrario, cosa que incomodó a nuestros paisanos administradores sin oficio ni beneficio. Pero lo saltante, es que estos señores del Banco Agrario pudieron revertir la pésima gestión realizada en Cayaltí, y se comprobó que, si se hace una gestión con técnica, transparencia y moral, los negocios avanzan y crecen, caso contrario, se estancan y quiebran; eso estaba pasando en Cayaltí, a eso contribuyeron los cayaltillanos con sus acciones nefastas “a la quiebra de la empresa”. Esto incomodó a los seudo administradores cayaltillanos y empezaron a maquinar las estrategias para hacer que se vayan los técnicos del Banco Agrario. Se recordará y sé que está en la mente de todos los trabajadores, de los buenos y de los malos; que ya no había espacio en el almacén de la fábrica para el azúcar, se empezó a guardar en el Almacén de Materiales y otros lugares. Más de 150,000 bolsas de azúcar dejaron los ejecutivos del Banco Agrario, cuando se despidieron hostigados a diario por los “benditos” dirigentes sindicales y administrativos.

El azúcar no duró una semana, rápidamente los lugares donde se almacenaba el azúcar quedaron vacíos, se vendió totalmente con una voracidad jamás conocida en el alma humana, ¿Saben ustedes cuánto es la comisión por venta de azúcar para el Gerente y Consejo de Administración? Y luego gritan a todos los vientos ser creyentes de dios, y se les ve caminando lentamente rumbo a la iglesia, quizá para reconciliar su alma atormentada y buscar un espacio en el reino de los cielos; sin pensar que sus acciones pasadas los llevan irremediablemente de la mano directo al infierno, en el que hoy están viviendo y que seguirán allí después de muertos.

Estos son los cayaltillanos que coludidos con un círculo corrupto de ingenieros que eran contratados como Gerentes y que recorrieron todas las empresas azucareras del país “saqueándolas”, agilizaron la quiebra de la Agroindustrial CAYALTÍ, estos gerentes de la mano de los Presidentes del Consejo de Administración, del Consejo de Vigilancia y la Asamblea de Delegados (máxima autoridad, con poder ejecutivo); trajeron como consecuencia que las acciones de los socios se desvalorizaran, a tal punto que los 10 nuevos soles que costaba cada “acción” hasta ese entonces, perdiera su valor.

Hacemos un alto y desde aquí, felicitamos a todos los cayaltillanos (Gerentes, Presidentes de los diferentes Consejos y Obreros de todas las áreas) que de alguna u otra manera, lucharon denodadamente contra la corrupción en las diferentes áreas de la empresa, a tal punto que algunos fueron suspendidos, otros despedidos injustamente sin reponérseles a sus centros de labores. Los Presidentes del Consejo de Administración y del Directorio, como ellos lo decían, cuando los trabajadores les reclamaban: “Aquí nosotros hacemos la ley” palabras que atemorizaba a los obreros.

El 13 de marzo de 1996 el gobierno de Alberto Fujimori, expidió el Decreto Legislativo Nº 802 o Ley de Saneamiento Económico Financiero de las Empresas Agrarias Azucareras orientadas a restaurar la situación económica financiera mediante medidas de carácter tributario, laboral y de organización empresarial.

El 4 de junio de 1996 se promulga el Decreto Supremo Nº 005-96-AG que reglamenta la aplicación del Decreto Legislativo Nº 802, precisando los trámites que se deben cumplir para acogerse al beneficio tributario. Reglamentó así mismo, el procedimiento de consulta a los trabajadores para decidir si se continuaba como Cooperativa, o aceptaban el cambio de modelo empresarial como Sociedad Anónima.



Realizado el referéndum en la Cooperativa, los resultados fueron los siguientes:



CONSULTA
PORCENTAJE
Cambio de modelo a Sociedad Anónima
90%
Continuar como Cooperativa
10%
TOTAL
100%





Luego del cambio de modelo administrativo, la azucarera Cayaltí pasó a llamarse Empresa Agroindustrial Cayaltí S.A. el primer Directorio lo preside el señor Emilio Gómez Malhaver y contratan al Ingº Leoncio Bautista Ortiz, como Gerente de Cayaltí, se recuerda uno de los momentos más trágicos y bochornosos de la historia azucarera, un grupo de trabajadores linchan al Gerente y este huye de Cayaltí.

Recordemos que en complicidad con el Presidente del Directorio retiran del Banco (InterBank) la suma de 8’300,000 nuevos soles, para invertir en fábrica y campo, pero ese dinero nunca ingresa a caja de la empresa. ¿A los bolsillos de quienes fue a parar ese dinero? ¿Los trabajadores traicionaron a su Empresa por unas monedas que les entregó Bautista? Donde están los que fueron a la casa de Bautista a rogarle les diera unas cuantas monedas para callar una verdad que debió ser gritada al Poder Judicial, esos fueron nuestros defensores, nuestros lideres laborales, los que amparados en la oscuridad estiraron las manos al más grande ladrón que pasó por Cayaltí y se coludió con otros de aquí, para hacer fechorías.

Algunos viejos trabajadores mencionan y dicen recordarlo muy bien que el señor Gómez Malhaver también ha retirado del Banco la insignificante suma de S/. 3’500,000 nuevos soles, no sabemos los destinos que han tenido estas grandes sumas. Pero la frágil memoria del pueblo pronto lo olvida.

Años más tarde, este señor Leoncio Bautista Ortiz, entabla juicio a la Empresa Cayaltí por deudas de servicios prestados, aproximadamente 400,000 nuevos soles, gana el juicio y llega a Cayaltí el documento para que se haga efectivo el pago. ¿Y los 8’300,000 ns?

En esta gestión los vivos se aprovecharon de Cayaltí, que tenía seguramente unos abogados de mantequilla, el azúcar de exportación que se encontraba lista para embarcarse hacia el extranjero, fue retirada por Woyke y según él para amortizar parte de la deuda que Cayaltí le debía, por documentos fraudulentos y cifras infladas e inventadas; luego invade tierras en los campos de La Otra Banda “so pretexto” de las deudas que tiene con Cayaltí, esto con el buen propósito de nuestros Consejos de Administración, Directorios y Asamblea de Delegados; ¿Y dónde estuvieron los señores del Consejo de Vigilancia? ¿Y los señores del Sindicato, es que acaso pensaron que nadie se enteraría de esta jugarreta?

Luego ingresa como Presidente del directorio Agustín Chugden, y es entonces que Leoncio Bautista se encarga de traer a Segundo García Vásquez desde la capital, y en contubernio con éste dan golpe de directorio a Agustín Chugden, a quien golpearon salvajemente, dejándolo al borde de la muerte e instalándose luego como Presidente Segundo García, (se precisa que cada grupo, ingresaba a la fuerza contratando a matones y gente de mal vivir).

En el periodo de Agustín Chugden que fue por poco tiempo, ya que le arrebataron el cargo; pero siguió ejerciendo la Presidencia desde el local sindical, Segundo García no fue reconocido pero igual ejerció la presidencia desde la Casa Cooperativa; en este periodo ambos vendían lo que la empresa producía, sin rendir cuentas a los trabajadores. Recordemos que Agustín Chugden realizaba la venta de caballos finos de paso pura sangre, campeones nacionales; una de las ventas fue la de una yegua, por la que cobró $ 8,000 dólares, en otra oportunidad un hermoso potro  que estaba a punto de ser vendido, cae del carro y se quiebra la columna, dejándolo inutilizado. En conclusión este corto gobierno fue desastroso, el dinero que se obtenía de las ventas era repartido entre un pequeño grupúsculo; se le ha seguido juicio y ha sido condenado como cualquier delincuente; en la actualidad es buscado a nivel nacional.

Siendo objetivos, podemos decir y exigimos, que así como se le siguió juicio y se condenó a Agustín Chugden, se les demande a todos los que amparándose en el poder que les da el cargo de Gerente o Presidente del Consejo o Directorio,  han retirado grandes sumas de dinero de la caja de la Empresa o de los Bancos, que la venta de la yegua, en comparación a las grandes sumas de dinero retiradas, es insignificante.  

Un dato para recordar es: cerca de la Navidad el Presidente del Directorio Segundo García ofreció una sorpresa a los trabajadores, y vaya que fue una gran sorpresa que nunca olvidaran, ya estaba gestionado el dinero para navidad y año nuevo 370,000 nuevos soles, ¿se gestionó también el robo de este dinero?, los asaltantes según ellos fueron tan silenciosos y amables que nadie salió herido, el chofer del carro asaltado fue sorprendido, pero gracias a dios no lastimaron al señor Víctor Azañero “robahuevos”. ¿Cuántos estuvieron comprometidos en este robo?

Esta modalidad de robo se repitió infinidad de veces, ninguno de los asaltados fue lastimado, queda en la memoria de los accionistas y del pueblo cayaltillano, dudar o aceptar lo que estas personas asaltadas mencionaron.

En el periodo de Ismael Colchado como Presidente del directorio, también se suscitó una perdida de más de 100 tubos especiales de acero inoxidable, con un costo de 25 dólares cada tubo, nadie vio absolutamente nada, pero los tubos se esfumaron como por arte de magia; así como este robo hay mucho más que se dieron en las diferentes áreas de la empresa, y en los diferentes periodos de la época Cooperativa, parece como si se hubiera estado en una competencia por el mejor robo, se creía que pronto la empresa desaparecería y había que darle una “ayudadita” para que eso pasara.

Algo similar pasaba en los campos de la empresa que no se sembraban, los ingenieros eran quienes buscaban a particulares para que invadieran y sembraran los terrenos y luego se repartían las ganancias.

Los últimos patrones de Cayaltí los Castro y los Malque, los amos y señores, ellos hacían ingresar y despedían a quien se le antojara, en este periodo se cobraba hasta 5,000 nuevos soles a personas que nunca trabajaron en Cayaltí, para colocarlos en las planillas de la empresa y pronto se les veía cobrando sueldos de jubilados, ellos cobraban por minutas fraudulentas hasta 500 nuevos soles, es así como la Municipalidad del distrito pierde una casa habitación, destinada para la Demuna y que fue invadida por un trabajador.

Es difícil para un trabajador, con un sueldo mínimo que no alcanza para vivir, hacer empresa de la noche a la mañana, hay que dar una mirada a quienes estuvieron al frente de la empresa y observar como están hoy, casi todos tienen una gran casa, con ciertos lujos, sus pequeños negocios que les permite vivir holgadamente, otros con hijos en la universidad, los más vivos fugaron de Cayaltí pero sabemos que viven en grandes casas en Lima y Trujillo; la frágil memoria nuestra ya los olvidó y los últimos aún no se deciden a sacar el dinero producto de acciones fraudulentas dentro de la empresa. Lo trágico para estas personas es que sus malas acciones no les corroe el alma, en su razón errada creen haber hecho bien a la empresa y se coluden con el partido aprista para enjuiciar a la Empresa y exigen que se les pague S/ 25,000 nuevos soles a cada uno, sin haber trabajado y se les devuelva su antiguo puesto de trabajo.

Los últimos años de la empresa, se puede sintetizar en “róbese lo que se pueda”, con la anuencia de los “dueños de la empresa”, que silenciosos manejaban los puestos claves con gente de su parentela política. El Camal, el Almacén de Materiales, la compra de repuestos para vehículos y fábrica, vienen a nuestra memoria y hay momentos en que es preciso no recordar para no amargarse el hígado.

No había nada que hacer en los campos de cultivo y en las instalaciones de la Casa Cooperativa, pero todos asistían a su centro de labores y en planillas figuraban hasta con horas extras, acumulando deudas con el sector Salud, SNP, Sunat, entre otros; que ha perjudicado enormemente a la empresa Cayaltí, resultado un saldo negativo de $ 50’000,000 millones de dólares. ¿Y todavía se sienten ofendidos?

Échele una mirada retrospectiva, para que se de cuenta de que partido político fueron los que administraron Cayaltí y entenderemos seguramente cuáles han sido sus “malsanas” intenciones y luego usted como un gran “homo sapiens” vierta sus propias conclusiones, no es nuestra intención sojuzgar a nadie, solo el afán histórico de ver como fue tratada o mejor dicho “maltratada” nuestra empresa, lo que nos lleva a realizar este trabajo.

Pedimos disculpas si hemos obviado u olvidado algo, los datos son versiones orales de los jubilados y obreros, de los comunicados de las diferentes épocas y de libros publicados.

En la actualidad con la presencia de COFIDE y del Presidente Regional Yehude Simon, la empresa ha podido revertir los problemas de orden económico-financiero y social habiéndose mejorado la situación de crisis expresada en alto desempleo, manipulación permanente de dirigentes, conflicto de interés entre empresa agroindustrial y gobierno local y ausencia de acuerdos y consensos.

La historia de Cayaltí, es en síntesis, la historia de su mayor activo empresarial; sea como hacienda, cooperativa o sociedad anónima, lo que se haga o se deje de hacer en su estabilidad y desarrollo, afectará sensiblemente las posibilidades del desarrollo integral y sostenible, del Distrito de Cayaltí. (Hoy no se piensa como ayer, sabemos que el desarrollo nos incluye a todos, pero no dependemos de la Empresa Agroindustrial Cayaltí)

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